A bastantes de las personas que nos preocupa y nos motiva cooperar para el desarrollo en el mundo más desfavorecido nos toca gran parte de nuestro tiempo trabajar desde el escritorio. Me refiero en particular a aquellos que nos dedicamos más bien a generar conocimiento y herramientas para fortalecer la capacidad institucional. Nuestra actividad laboral discurre entre documentos de texto, hojas de cálculo, bases de datos, planes detallados de tareas y actividades a realizar, teleconferencias, videoconferencias, reuniones de equipo, presentaciones técnicas y demás. Y uno se pregunta en ciertas ocasiones qué estará aportando realmente al destinatario final de sus bienintencionados esfuerzos; qué impacto regional y en la mejora de las circunstancias de vida de sus habitantes está logrando.

Muy recientemente se dio una de las ocasiones a las que me refiero, previamente a viajar a Ciudad de Panamá. El equipo de trabajo del proyecto AquaRating (un novedoso sistema de calificación para prestadores de servicios de agua y saneamiento que el BID y la Asociación Internacional del Agua – IWA estamos desarrollando) iba a reunirse al completo con los prestadores participantes de la prueba de campo de la versión piloto AquaRating para evaluarla desde distintas ópticas técnicas. Subí al avión cargado de documentación de análisis y listo para avanzar tanto como fuese posible en ir puliendo más y mejor el sistema y los detalles del proyecto. Pero sin imaginar que volvería a casa con la felicidad y la satisfacción de comprobar que desde la fase de testeo, entre todos los que de alguna manera u otra empujamos AquaRating, ya estamos logrando que la herramienta afecte de forma positiva a la gestión organizacional y de la prestación de los servicios de los prestadores expuestos al sistema de calificación. Y, consecuentemente, al servicio recibido por los ciudadanos en términos de calidad, continuidad y sostenibilidad. Constatarlo con el propio testimonio de los prestadores fue una prueba evidente de la importancia de involucrar en cualquier tipo de iniciativa a su usuario. Y no sólo concebir, diseñar y desarrollar la oferta pensando en dicho usuario, sino también en su elenco de agentes de interés, gran parte de las veces condicionantes de las acciones del primero. En este caso, se trata de poner al alcance del prestador de servicios de agua y saneamiento una herramienta que le ayude a gestionar mejor su realidad y encarar con mayores garantías sus retos. Y eso implica haber considerado en todo momento a administraciones, reguladores, proveedores y clientes de ese prestador.

Subido ya en el avión de vuelta, pues, regresaba a mi mundo de oficinista certero de la buena orientación del trabajo del Equipo AquaRating, y que no hay manera mejor de evaluar el resultado de cualquier emprendimiento que presenciar el testimonio de quien, directa o indirectamente, es objeto de un esfuerzo, individual o colectivo. Se haga desde donde se haga.

Comentarios

  • María Fernanda Roldán

    Buenas tardes, tengo una inquietud, AguaRating, es como el software Sigma Lite 2.0, para el benchmarking y el uso de los indicadores en empresas de agua potable y sanemaiento. Gracias

    Mi pregunta es de interes particular ya que trabajo para la Empresa de Acueducto de Bogotá y en este momento mi jefe me tiene trabajando en este tema, con el objetivo de podernos medir internacionalmente y asi poder cumplir con li IG de Aderasa y por que no poder ser parte activa de esta asociación. Mil Gracias

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